
7.1
+7.1
Desde 0
Ficha vista 1460 veces
Posición 1101 en el ranking bA
287 lo han votado
30 lo están leyendo ahora
18 lo recomiendan
66 lo tienen en su biblioteca
21 lo tienen en su wishlist
10 lo consideran sobrevalorado
Autor/a: Stieg Larsson
Publicación: 2009
ISBN: 9507321187
Categoría: Ficción > Novela Negra
Número de páginas: 812
Etiquetas: novela negra(38) trilogía(22) Intriga(118) Policíaca(69)
Info/Sinopsis
Los lectores que llegaron con el corazón en un puño al final de La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina quizás prefieran no seguir leyendo estas líneas y descubrir por sí mismos cómo sigue la serie y, sobre todo, qué le sucede a Lisbeth Salander.
Como ya imaginábamos, Lisbeth no está muerta, aunque no hay muchas razones para cantar victoria: con una bala en el cerebro, necesita un milagro, o el más habilidoso cirujano, para salvar la vida. Le esperan semanas de confinamiento en el mismo centro donde un paciente muy peligroso sigue acechándola: Alexander Zalachenko, Zala. Desde la cama del hospital, y pese a su gravísimo estado, Lisbeth hace esfuerzos sobrehumanos para mantenerse alerta, porque sabe que sus impresionantes habilidades informáticas van a ser, una vez más, su mejor defensa.
Entre tanto, con una Erika Berger totalmente inmersa en las luchas de poder y las estrategias comerciales del poderoso periódico Svenska Morgon-Posten, en horas bajas tras el descenso de las ventas y de los anunciantes, Mikael se siente muy solo. Quizás Lisbeth le haya apartado de su vida, pero a medida que sus investigaciones avanzan y las oscuras razones que están tras el complot contra Salander van tomando forma, Mikael sabe que no puede dejar en manos de la Justicia y del Estado la vida y la libertad de Lisbeth. Pesan sobre ella durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento, así que Kalle Blomkvist tendrá que ingeniárselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a su pesar, y hacerle saber que sigue allí, a su lado, para siempre.
Crítica
La tercera entrega de Millennium roza la perfección narrativa al combinar con una rara precisión elementos de la intriga policiaca, la novela negra y las tramas de espionaje. La reflexión moral y política disipa cualquier ilusión de banalidad. Larsson no se conforma con producir entretenimiento. Sus personajes no son estereotipos de dudosa credibilidad, sino seres humanos atípicos y marginales, inadaptados que se enfrentan a hombres tan vulgares y estólidos como Eichmann, representantes de esa odiosa normalidad que sólo revela ocasionalmente su naturaleza monstruosa. La personalidad del sueco Stieg Larsson (1955-2004) refleja una absoluta despreocupación por los formalismos sociales, que explica su identificación con los temperamentos iconoclastas. Larsson maltrataba su salud con 60 cigarrillos diarios y comida basura aliñada con vodka, mientras ejercía un periodismo de investigación orientado a denunciar las actividades de la extrema derecha sueca y europea. Un infarto puso fin a una carrera que incluía un ambicioso manuscrito, elaborado en las horas sustraídas al sueño. Millennium es una brillante trilogía que ha trascendido el ámbito de la literatura. Adaptada al cine la primera entrega (Los hombres que no amaban a las mujeres), ya constituye un fenómeno social que recuerda el impacto de El nombre de la rosa (1980).
Larsson se inspiró en Pipi Langstrump para crear a Lisbeth Salander. Aunque es más fácil relacionar a Stieg Larsson con el personaje de Mikael Blomkvist, periodista de mediana edad, tenaz e independiente, con problemas de sobrepeso y aficionado a saltarse todas las reglas para llegar hasta el fondo de un asunto, el malogrado Larsson es Salander. Al igual que la extraña criatura de Astrid Lindgren, Larsson mostró toda su vida un espíritu justiciero que se manifestó en su lucha contra el racismo y la violencia de género.
En La reina en el palacio de las corrientes de aire, Mikael Blomkvist (otro tributo a Lindgren, pues el niño detective que acompañaba a Pipi Langstrump se llamaba Kalle Blomkvist) se enfrenta al terrorismo de Estado. El servicio secreto sueco contrata a antiguos miembros del KGB para vigilar a políticos y sindicalistas, pero pactar con el diablo tiene un precio. Las operaciones especiales convierten al Estado en cómplice de crímenes y desapariciones que escarnecen a los derechos constitucionales. “La Sección” es un pequeño grupo de agentes que realizan su trabajo, apoyándose en la información proporcionada por Zalanchenko, desertor del KGB y padre de Salander. Blomkvist descubrirá su existencia e intentará sentar a sus integrantes en el banquillo de los acusados. Arriesgando su vida, utilizará todos sus recursos para desenmascarar la miseria que se esconde detrás del Estado de Bienestar sueco, la imagen más benévola de un capitalismo basado en el pacto social, pero con el mismo trastero de inmundicias que cualquier país democrático.
No hay que engañarse. Blomkvist no es el centro del relato. Con su cuerpo diminuto y tatuado, su constelación de piercings y sus tendencias neuróticas y antisociales, Salander le roba todo el protagonismo. Mientras Blomkvist rastrea las alcantarillas de la política, Lisbeth se debate con sus propios fantasmas. Hija de un monstruo y hermana del psicópata Ronald Niedermann, su estilo de vida es una objeción permanente contra una sociedad que habla de democracia y derechos humanos, mientras sus servicios secretos recurren a la tortura y las desapariciones forzosas. Salander no es una activista política. Hacker de inagotable ingenio, fumadora sin mala conciencia, anoréxica autocomplaciente, bisexual, promiscua y motera, su rebeldía no tiene otro objeto que impedir a los canallas dormir tranquilos. No sueña con un mundo más justo. Se lo prohíbe su escepticismo. Sólo pretende ajustar cuentas con el pasado y escupir al presente.
Millennium contribuye a rescatar de la marginalidad a los géneros menores. Despreciados por un elitismo que aún discrimina entre “alta cultura” y “cultura de masas”, el relato policiaco, la novela negra, el cómic, las series televisivas, las películas de clase B o Z, el pop-rock o el grafiti no pertenecen a la segunda división del arte. Los clásicos necesitan la perspectiva del tiempo. Desde cerca, Dostoievski puede confundirse con un autor de folletines. La posteridad le considera uno de los mejores psicólogos del alma humana. Hace unas décadas, Eduardo Haro Ibars y Emilio Romero mantuvieron un áspero debate televisivo sobre el porvenir de la cultura. Haro Ibars, poeta, letrista y adalid de una “generación maldecida”, auguraba que el cómic y el pop desplazarían a la literatura y a la música culta. Periodista agudo del tardofranquismo, Emilio Romero respondía con indignación, asegurando que era obsceno confrontar a Robert Crumb o Mick Jagger con Aristóteles y Beethoven. Ahora se puede afirmar que los dos tenían razón y Millennium lo demuestra. Sería absurdo establecer comparaciones entre Larsson y Par Lagerkvist o el enorme y terrible Strindberg. Al igual que Henning Mankell, Larsson no pretenden reinventar la novela ni explorar los límites del lenguaje. Su única intención es actuar como mero cronista de un presente que nos estrangula. Mankell está más cerca del clasicismo. Larsson es más subversivo. Lisbeth Salander acude a una cita con la justicia con una camiseta de tirantes con las palabras: “I am irritated”. Su agresividad es su forma de marcar su territorio y de expresar su desprecio hacia la sociedad biempensante. Mikael entiende que las tachuelas de su cazadora de cuero reproducen el mecanismo de defensa de un erizo acorralado, que indica con sus púas “No intentes acariciarme. Te dolerá”.
Larsson sitúa al inicio de cada parte una breve historia de las mujeres en el campo de la guerra. Aunque no hay muchos datos, la historia nos habla de amazonas con un pecho amputado para manejar el arco con más eficacia e incluso de un ejército de mujeres que repudiaban el matrimonio por considerarlo una forma de sumisión. La información es poco fiable, pero Salander ya es tan real como Madame Bovary. Eso sí, no es una víctima, sino una depredadora tan dura y amoral como Sam Spade. Sin remordimientos ni fantasías morales, como el alienígena de Ridley Scott y tan desafiante como Lilith, la primera mujer de Adán, que abandonó el Paraíso porque no deseaba ser esclava y sierva del hombre. Aparentemente, Millennium finaliza con La reina en los palacios de las corrientes de aire, pero como Las Mil y Una Noches enlaza la última página con la primera, dibujando un bucle donde el lector queda atrapado, felizmente aturdido por la impresión de que el tiempo ha interrumpido su trayectoria lineal. Los buenos libros nunca acaban.
Rafael NARBONA
Autora de la ficha: AmazingK
Otras fichas de este usuario
10 agradecimientos
Agradecer a AmazingK la creación de la ficha
También ha colaborado: Jaelle ArwenUndomiel memento_mori
LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE en el foro
Ordenar por: Antiguas primero, Nuevas primero, Votos
1 2 >>Siguiente
Wanda Ciudad Real, 23 de Septiembre de 2009, Su votación: 4
4 usuarios creen que esta opinión es interesante
Vótala si te parece útil
MAS DE LO MISMO!!
La 3ª entrega sigue siendo (bajo mi opinion) una parte más de la interminable historia de Larsson.
Le sobran páginas lo mires por donde lo mires, se hace bastante pesado y hasta que no llega el final de la historia no consigue enganchar.
Decidí comprar el libro para saber el [...]
Leer completa
marmubo 08940, 2 de Marzo de 2010, Su votación: 9
2 usuarios creen que esta opinión es interesante
Vótala si te parece útil
AmazingK Sin localizar, 9 de Septiembre de 2009, Su votación: 8
1 usuario cree que esta opinión es interesante
Vótala si te parece útil
garbanzito Madrid, 12 de Septiembre de 2009, Su votación: 5
1 usuario cree que esta opinión es interesante
Vótala si te parece útil
ENGANCHA PERO SIN SUSTANCIA (3)
El final (por el momento) de la trilogía pierde fuelle
El libro podría tener otras tres mil páginas más, pero te deja tan vacío o tan lleno como tu lo estuvieras antes.
Eso si, traducido a novela por entregas podría llegar a durar varios siglos.
Creo que si alguien (la [...]
Leer completa
JHK Sin localizar, 10 de Enero de 2010, Su votación: 9
1 usuario cree que esta opinión es interesante
Vótala si te parece útil
LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE
Me parece que el tercer libro de la trilogía cierra muy bien la historia.
Este libro esta compuesto de cuatro partes, es verdad que la segunda parte es un poco mas floja, pero en cuanto enganchas la tercer y cuarta parte no puedes dejar de leer.
En cuanto a la trilogía, para mi, [...]
Leer completa
1 2 >>Siguiente